miércoles 8 de julio de 2009

Volverte a ver


Volverte a ver,
volverte a tener,
aunque solo un instante
esta vez…
Y que más da
si el sabor de tus besos
se queda pegado
en lo profundo del alma,
en todo mi cuerpo,
en todas mis ganas.

Orden, control y hostigamiento

Es verdad,
es muy cierto
que nuestro país
necesita a la brevedad
poner en orden
los diversos servicios
que el Estado brinda
a través de su órganos.

Es verdad,
es muy cierto,
que se debe poner orden
a los abusos que se han cometido
en campos como el laboral,
el ejercicio profesional,
el sistema comercial,
la responsabilidad fiscal,
la educación y salud pública,
la representación electoral,
el despilfarro casi total
del presupuesto nacional.

Es verdad,
es muy cierto,
que se debe poner en orden
el ejercicio legislativo,
el debate nacional,
la libertad de prensa,
la autonomía universitaria,
la representación sindical.
Todos ellos principios,
derechos y figuras,
de la vida nacional,
del convivir diario,
de nuestra propia historia,
de nuestro propio Ecuador.

Es verdad también,
que hay actividades
que no solamente deben
tener el control estatal,
ojo con esto,
digo estatal y no gubernamental,
que son cosas diferentes,
sobre todo porque la primera
pasa por alto el interés que tiene
el partido en el poder.
Un control digo,
que permita ofrecer sin olvido
un permanente servicio público de calidad,
controles a la delincuencia y al narcotráfico,
a la soberanía nacional,
al respeto de los derechos y obligaciones
de los ciudadanos,
y al rendimiento de cuentas
de los dineros públicos,
y del ejercicio del poder
otorgado en las urnas.

Es verdad también,
que existe una frontera difusa
entre control y hostigamiento,
que confunde la función
de garantías con la de intromisión.

Tengo la sensación
que algunas democracias,
y sobre todos sus gobiernos,
intentando poner orden,
han desarrollado acciones de control
que en algunos casos
has degradado en hostigamiento,
que se traduce poco a poco
en enfrentamientos
que suelen ser primero de palabra
pero que luego son de obra
y es entonces cuando
el ideal aquel
que motivó el orden
se olvida por completo
y triunfa de lleno
el perfil del dictador,
que no acepta para nada
opinión en contrario,
que censura de plano
a cualquier ciudadano
que se atreva a contradecirlo,
y lleva adelante su purga,
al mas puro estilo imperial
teniendo en cada dedo de su mano
las instituciones garantizadas
en la carta constitucional.

viernes 19 de junio de 2009

Nuestra ciudad: viviendo la inseguridad

No sé desde hace cuánto,
nuestra querida ciudad
dejó de ser aquel tranquilo
y precioso lugar
donde todos,
sin distinción de clase,
disfrutábamos
de las trivialidades de la vida:
caminar por la calle,
al cualquier hora,
abrir las ventanas de la casa,
para que viento corra
por todos lados.
Incluso dejar abiertas las puertas,
en señal franca
de hospitalidad lojana.

Jugar en la calle,
con los vecinos del barrio,
y saludar al desconocido
que por una dirección preguntaba.

Hoy aquellos días se han ido,
la ciudad tranquila
dejó de serlo,
y leemos día a día,
escuchamos en cada momento,
que los ciudadanos
son víctimas perfectas,
no de aquel que roba comida
para dársela a sus hijos,
no de aquel que se apropia de un bien
porque no tiene otro camino.

Hablamos de delincuentes
y de organizaciones delincuenciales,
que roban a los invidentes,
cuando caminan por las calles,
para robarles el bastón,
pues no tenía otra cosa que darles.

Hablamos de delincuentes,
que entran en tu casa
a fuerza de las armas
y acaban con los pocos recuerdos
que te quedaban,
unos anillos, unas medallas,
artículos varios y un poco de plata.

Hablamos de delincuentes
que se han robado,
lo más importante que tenías
como ciudadano de esta casa,
y es que te han robado
la tranquilidad y la paz,
de la gente que vive
en esta ciudad amada.

Nos han robado el deseo
de caminar por las calles,
tranquilos sin prisa,
sin mirar a los lados.

Le han robado a nuestros
hijos la felicidad primera
de corretear por veredas
de caminar por las calles,
pues ellos también
ha sido víctima
de aquellos maleantes
que abusando de los niños
les ha robado dinero de caramelos
y de algún mandado.

Mientras esto pasa,
nuestras Autoridades,
de verdad,
no sé lo que hacen,
un Comité de Seguridad,
reuniones y actas,
hasta que la sociedad decida
tomar la justicia
por mano propia
y resolver con violencia
lo que con violencia
nos ha sido quitado.

¿Será justo esto?
¿Para esto hemos quedado?

jueves 18 de junio de 2009

Aquí

Y estoy aquí,
después de tanto tiempo,
acordándome de ti,
y de lo que hicimos.

Tantos años,
y tantos días juntos,
¿qué hay en el pasado?,
días de amor,
tardes de sol,
vida de pasión,
importaba el corazón,
nos bastaba la unión.

Y estoy aquí,
después de tanto tiempo,
acordándome de ti,
y de lo que hicimos.

Acordándome de quienes
hace algún tiempo me olvidé
y me olvidaron,
pero que vuelven a mí
como en aquellos años.

No quiero olvidar,
imágenes y gentes
de tiempos de acolitar
de promesas sin final.
Y estoy aquí,
después de tanto tiempo,
acordándome de ti,
y de lo que hicimos.

Encuentro

Jamás pensé encontrar
nuevamente esa mirada,
la creía perdida,
seguro me equivocaba.

Jamás creí
que podías permanecer
intacta en el tiempo,
profunda en el deseo.

Frescura

Fresca sonrisa
dulce mirada,
¡qué haces tan lejos!,
vente más cerca.

Deja que pruebe
el dulce sabor
de esos labios divinos
que destilan dulzura.

Deja que beba
del sabor celestial
de tu fresca sonrisa
de tu mirada sin par.

lunes 15 de junio de 2009

Un error, como siempre

Hoy, como siempre,
un error complica las cosas,
deja de lado el ramo de rosas
y te evoca una vida doliente.

Como si de nada valiesen,
una que otra buena obra,
hoy como siempre,
un error complica las cosas.

Es el pasar de los años,
que quizá el amor envejece,
dejando lúcidos los malos ratos
dejando de lado un amor que crece,
o que creíamos crecía
en nuestro jardín de la vida,
cuando descubrimos dolidos que,
hoy como siempre,
un error complica las cosas.

Quizá el silencio curar pueda,
estas heridas, la tuyas,
que se mantienen abiertas.
Si es así mi silencio a manos llenas,
de herencia te dejo,
no se si mi alma pueda
cargar con todo,
mas no importa
si de tu paz se trata,
no quiero que hoy,
como siempre,
un error complique las cosas.